»La vacuna de la taza china» Zhang Zhihao. Periodista DIARIO DEL PUEBO (BEIJING)

Se ha demostrado que una vacuna inhalable contra el COVID-19 desarrollada por CanSino Biologics es segura y efectiva para desencadenar la producción de anticuerpos neutralizantes, razón que la convierte en una posible opción de vacuna accesible e indolora para refuerzo, destacó un estudio publicado en la revista The Lancet Respiratory Medicine.

El producto es una versión en aerosol de Convidecia, una vacuna de vector viral basada en adenovirus de dosis única que se agregó la semana a la lista para uso de emergencia de la Organización Mundial de la Salud, siendo la oncena vacuna contra el COVID-19 validada por el organismo internacional. Las pruebas validaron una eficacia del 64 por ciento contra la enfermedad sintomática, y del 92 por ciento contra la COVID-19 grave.

El estudio publicado este viernes examina la seguridad y la respuesta inmune de la vacuna inhalable cuando se usa como una vacuna de refuerzo para las personas que han recibido dos dosis de la vacuna inactivada.

Con un tamaño de muestra total de 420 participantes, se concluyó que la nueva vacuna es segura y que puede producir niveles significativamente más altos de anticuerpos neutralizantes, en comparación con aquellos que recibieron una vacuna inactivada como inyección de refuerzo.

Las reacciones adversas más comunes para el grupo de prueba incluyeron fatiga, dolores de cabeza y fiebre. No se reportaron eventos adversos graves.

En cuanto a la inmunogenicidad, los participantes que recibieron la vacuna inhalable como refuerzo habían generado un nivel de anticuerpos neutralizantes entre 18,4 y 26,4 veces superior.

Otro hallazgo clave para la vacuna inhalable es que solo requiere alrededor de un quinto a dos quintos de la dosis de la vacuna original de Convidecia para desencadenar una respuesta inmune, destacó el estudio.

Además, la vacuna inhalable puede reforzar la respuesta inmune en las células que forman la membrana mucosa en las vías respiratorias superiores, que es la primera línea de defensa contra los virus respiratorios, una propiedad de la que carecen las vacunas administradas a través de inyecciones intramusculares.

Sin embargo, los investigadores señalaron varias limitaciones del estudio, como un tamaño de muestra relativamente pequeño y la falta de datos sobre si el anticuerpo neutralizante producido podría funcionar en variantes del virus, incluidas las cepas de Ómicron.

También señalaron que la fuerte capacidad de la vacuna inhalable para provocar una respuesta inmune, aunque alentadora, no siempre se traduce en una mayor eficacia contra el COVID-19 sintomático y la transmisión comunitaria en comparación con el aumento a través de otros tipos de vacunas.

CanSino Biologics resaltó en un comunicado que actualmente está planeando un ensayo de eficacia de la vacuna inhalable como dosis de refuerzo en México, y que facilitará el proceso para que la vacuna reciba un uso de emergencia o una aprobación condicional del mercado.

Asimismo, aseguró que el uso de una vacuna inhalable reducirá el costo de la inoculación, mejorará la eficiencia y construirá una barrera de inmunidad contra COVID-19.

La vacuna en aerosol tiene como objetivo reemplazar la inyección convencional en el brazo, lo que hace que la inoculación sea más fácil y más aceptable, particularmente para los niños y las personas que tienen miedo de las agujas, manifestó Zhu Tao científico jefe de CanSino Biologics.

Zhu explicó que la vacuna en aerosol se coloca en una taza sellada y el receptor la inhala a través de una pajita, la mantiene durante unos cinco segundos y luego exhala lentamente. El proceso generalmente tarda unos 10 segundos en completarse.

Desde su debut el año pasado en una convención en la provincia de Hainan, los internautas chinos han denominado a esa tecnología como la «vacuna de una taza».