Un Estado huye de decisiones estratégicas Daniel Kupervaser. Analista político israelí. (DESDE TEL AVIV) Colaboración.

Netanyahu propone a Mahamoud Abbas rotación en la función de primer minisro de Israel como Estado binacional.

En la famosa novela de David Grossman “Una mujer huye de noticia”, Ora, su personaje central y madre de soldado israelí, decide optar por un largo paseo para huir de su casa y así evitar enfrentar al oficial del ejército que le anuncie la muerte de su hijo en operativo militar.

De la misma manera, el liderazgo israelí prefiere huir de enfrentar la imprescindible necesidad de separación civil de los palestinos de Cisjordania, a sabiendas que la continuidad de la estrategia denominada “administrar el conflicto” en el marco de un statu quo inevitablemente concluirá en una tragedia histórica con la consolidación de un estado binacional palestino-judío.

Mas de dos décadas atrás, Ehud Barak, entonces primer ministro de Israel, acuñó una consigna que se convirtió en el pretexto básico de la mayoría de los componentes del mapa político israelí para justificar el statu quo que impide todo avance en la solución del conflicto con los palestinos: “No hay interlocutor serio del lado palestino” (Ynet, 7-10-2000).

Verdad, Netanyahu juró y perjuró estar dispuesto a aceptar una solución basada en la fórmula de dos estados, pero durante sus 12 años de mandato demostró lo contrario. En la práctica, el ex primer ministro de Israel no dejó de sabotear toda posibilidad de concretar esta idea, o alternativamente, aprovechar toda oportunidad para promover la anexión de territorios de Cisjordania a Israel, como lo fue el plan de paz de Trump. La firme oposición del ex presidente de USA hizo fracasar esta iniciativa.
NETANYAHU PROPONE A MAHAMOUD ABBAS ROTACIÓN EN LA FUNCIÓN DE PRIMER MINISTRO DE ISRAEL COMO ESTADO BINACIONAL

El nuevo gobierno liderado por Bennet recibió el apodo de “gobierno de cambio”. A decir verdad, en el frente palestino efectivamente se perfila como gobierno de cambio: abandonaron el embuste y ahora expresan claramente sus intenciones, que no son más que insistir con las mismas políticas del gobierno anterior: mantener el statu quo.

Las declaraciones del primer ministro Bennet, como el informe de los encuentros entre el ministro de defensa Gantz con Mahamoud Abbas, confirman claramente que, la intención de Israel en sus contactos con la Autoridad Palestina solo apunta a centrarse en el fortaleciendo de la ayuda y cooperación en los campos económicos y civiles, como así también, en mantener la estabilidad, seguridad y prevenir el terrorismo y la violencia. Nada de horizonte de una posible solución política. Básicamente lo que se denomina “administrar y no solucionar el conflicto”.

Dos días atrás, el canciller Yair Lapid se encargó de reafirmar esta línea política. En una reunión con el periodismo confesó: “También después de la rotación en la función de primer ministro, en agosto de 2023, la composición del gobierno permanecerá igual y los acuerdos de la coalición lo mismo. Si decidimos que no hay negociaciones con los palestinos, entonces no hay negociaciones. Yo sé que 5 millones de palestinos no se van a ir a ningún otro lugar, pero en la realidad actual, también después de la rotación, la coalición estará comprometida a los mismos acuerdos. Cuando asuma como primer ministro no negociaré con el presidente de la Autoridad Palestina” (“Canciller israelí con pronóstico problemático”, N12, 3-1-22).

La arrogancia política israelí y la irresponsabilidad de su liderazgo, cada día escala a niveles incomprensibles. Ya ni siquiera, como en el pasado reciente, culpan a los palestinos de no dar la mano para avanzar en un acuerdo de paz. Por su propia iniciativa ya arribaron a un estado binacional de facto con un 50% de población palestina en una carrera que muy pronto lo consolidarán de jure.

Este escapismo fue motivo de una dura crítica por parte de varios sectores. Solo recurriremos a uno muy relevante en boca del General (en retiro) Amos Gilead, quien cumplió funciones en los servicios de inteligencia del ejército de Israel, secretario de Seguridad y Política del ministerio de defensa de Israel y hoy director del Instituto de Investigaciones de Estrategia de la Universidad Reichman, Herzlya, Israel.

Dice el general Gilead: “Israel no puede permitirse ser pasivo hacia aspectos centrales relacionados con su seguridad y futuro. Las decisiones relacionadas con la situación en Cisjordania exigen una madurez de conciencia que se concentre en los procesos en vez de estar enfocado en los acontecimientos diarios. De modo concreto es necesario comprender que las conductas actuales basadas en la visión de la “paz económica” o “administración y limitación del conflicto para conseguir tranquilidad”, no son suficientes para una solución estratégica, y en la práctica esconden un movimiento permanente hacia una realidad de un estado binacional. Es necesario que el liderazgo se dedique a una discusión interna y también pública sobre la necesidad de separación territorial” (“Ministros, despierten: 3 temáticas existenciales que Israel no puede postergar”, N12, 3-1-22).

No es necesario un Wase político para fácilmente llegar a la conclusión que todo tiempo que el liderazgo israelí huya de la toma de decisiones estratégicas y se aferre a “administrar el conflicto” con los palestinos en vez de planificar una tajante y sustentable separación civil de las poblaciones, forzosamente Israel arribará en un futuro próximo a un estado binacional judío-palestino. Tampoco es necesario detallar las trágicas consecuencias que este devenir asegura tanto al pueblo judío que reside en Israel, como el de la diáspora.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 7-1-2022

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kupervaser.daniel@gmail.com@KupervaserD